Calló la guitarra-nadie escuchó el lamento- fue un golpe sordo a la garganta. Nadie lo imaginó; ni la suavidad de la madera, ni la tensión de las cuerdas.Nadie dijo nada, sólo la tristeza que salió cantando.

ManeuelaRamiro López
El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios

ManeuelaRamiro López
Es lindo.
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Gracias Nahar por venir y dejarme tu presencia. abrazo
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Mi presencia siempre presente.
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