Una cajetilla de cigarros y un poco de alcohol nos abrió la puerta a hablar de vivencias ajenas que hacemos propias y propias que decimos ser ajenas … ¡Vaya que la vida nos hace jugarretas! Me decía Ernesto que todos somos pescadores pero algunos de nosotros sin los conocimientos para ver la tormenta desde lejos, […]

a través de Era demasiado bueno para durar… — té de café