Me gusta escribir, contarte los pormenores de mi ajetreo, cosas cotidianas. cómo al bañar a mis hijos da por imaginar que es tu piel morocha. Complace que escuches, sepas lo que dicen mis compañeras de oficina, las que no me dejan escribir porque rondan como palomitas a mi alrededor.
Me gustaría que estuvieras en mi regazo, hacerte mimos morder tus cachetes. Amo el placer de decir lo que sucede, lo que vuela por mi pensamiento. Me estremece el sabor de tu nombre, gritarte en silencio, fantasear que eres quien levanta mis piernas y se desploma dejando en mi cuello un te amo y en mis surcos la agricultura de tu ser.

mujer Berthe morisot