La línea blanca de la carretera se pierde, una motocicleta irrumpe y desaparece. Corriendo por la mañana, el sol cae sobre mi espalda; delante veo mi sombra desfalleciente. En la cima rozo las nubes, abajo los árboles parecen arbustos. La mirada se refresca al mirar correr el agua; imagino, llenar el hueco de mis manos y humedecer los labios. Cuando mi sudor es regato sobre mi piel; buscará el arroyo, el río y llegará hacia el mar.

Renoir: Marea baja, Yport, 1883