En el dormitorio la cama es ancha, blanda, con sábanas rojas, blondas almohadas. No tengo lámparas en el buró. Apagaremos la luz, encenderemos una bujía con aroma a jazmín. Como hace calor dormiremos sin frazadas. Bien, yo suelo dormir con una camiseta larga de algodón. Me quitaré la ropa, voltea hacia la ventana, mientras lo hago Acuéstate y descubre el lado donde me acostaré. Mis pies fríos los cobijaré con el calor de tus piernas ¿ no te enojas? Me recuesto en tu pecho y digo en voz baja a tu corazón: me encanta que estés en el lugar que sueño cada noche, es la primera vez, que un hombre se acuesta conmigo en este lecho. Es la primera vez. ¡No me defraudes!

