Las ondas de frío laceran a los humildes.Pienso en mi amigo y le junto los periódicos que amontonan en mi casa. ¡Me siento tan bien¡
En el confort de la sala, le digo a mamá que me apetece comer palomitas de maíz con mantequilla, hechas con el horno de microondas. Después de todo no son tan malas las ondas.

bondad