Las tardes con el abuelo

Cuando los recuerdos alcanzan al abuelo, todos a su alrededor pretextan cosas urgentes que hacer, y el viejo se va quedando solo, a merced de la melancolía.
En ocasiones, mi mano temblorosa ha tenido que enjugar sus lágrimas, como las veces en que rememora el accidente que hace años lo mantiene en esa silla de ruedas.
Mamá y la abuela acaban de venir a despertarme: «Tu abuelo agoniza, no pasará de esta noche», me dicen emocionadas; en su rostro no cabe más alegría. «En un rato estará junto a nosotros».
José Manuel Ortiz Soto

 

Renoir.

Renoir

10 Comments

  1. No se si a todos los esperan, porque algunos anuncian a quienes ven y otros tienen tanto miedo de irse que solo preguntan por los vivos. De todos modos debe ser bonito ver a alguien amado después de tanto tiempo.

    Le gusta a 1 persona

  2. Todo recuerdo hace pensar en quien lo escucha con desatención que, estos se acumulan apretados como cosas materiales en algún tipo de rincón, sin embargo, ha de tenerse bastante cuidado de no estar despreciando palabras renovadas, enviadas, para reanimar nuestros ánimos quizá, ya abandonados en ese rincón en el cual suponemos se hayan los recuerdos menospreciados y, no nosotros mismos en la agonía de la deshumanización …
    Saludos …

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s