Inserté en la sección del “aviso de ocasión” el anuncio donde solicitaba un licenciado en ciencias sociales, con carácter, ambición y capacidad para resolver problemas. Pasé días entrevistando a los solicitantes. Supe que era el hombre; frente amplia, mediana edad, ojos claros, grandes  y un movimiento rápido en su mirada, que sólo he visto en las personas observadoras. Discutimos el sueldo y acepté su propuesta. Le pagaría de acuerdo a los resultados, palabra de Senador.
La zona indígena de la región de la montaña andaba alborotada. Él tendría que llevar en una mano el pan y en la otra el fuete. Tenía libertad para decidir.
si una situación escapaba y había difuntos, habría a quién echarle la culpa. ¡Joder! en la actualidad los “ chivos expiatorios” le salen caros al gobierno del cambio.

sierra