En ese silencio,
el coraje se tuerce al reclamo de una tarde seducida por las aves.
Nada es cierto, ni el sol, ni el silencio ni la tarde.
Sólo el peso del mar con sus olas revueltas y bravas.
Mi palabra es un polen mudo flotando en el radio de una rendija.

paisaje con nubes monet claude

Claude Monet