El gran Guty Cárdenas, (1913.1932) Murió en forma trágica, muy joven, deja un legado musical que es un símbolo en la trova yucateca. Dos canciones : El caminante del mayab y otra hecha de emociones profundas como es la canción de nunca. Recordarlo es vivir con su música y su tierra.
Me miran entre sonrientes y desconcertados. “¿Se la saben?”, insisto yo. Y, en vez de responder, comienzan a cantar. No podía ser de otra forma. Tal vez, por ser 12 de diciembre,(día de nacimiento) y en esta cantina, porque no es posible separar. Murió en una de ellas, el Salón Bach. En efecto, cuatro balazos retumbaron en el interior el 5 de abril de 1932. Llevaban un destino: cegar la vida de un joven de veintisiete años, Guty Cárdenas. Mucho se habló de ese crimen. Hubo quien dijo que se trató de un pleito de borrachos; que Guty se había hecho de palabras con uno de los parroquianos, luego de cruzar brindis con él, y que de pronto el desconocido había sacado su pistola y vaciado la descarga en el pecho del autor de “Caminante del Mayab”. También hubo quien afirmó que en el trasfondo había un lío de faldas: alguna pasión que despertó el compositor, como tantas otras que le dieron vuelo a su existencia. Pero que ésta había tenido un fin trágico.
Ciertamente, las canciones del gran trovador habrían de marcar una época y reafirmar una tradición. Guty Cárdenas provenía de una acaudalada familia productora de henequén que, aunque venida a menos, aún podía satisfacer una excelente educación para sus vástagos. Desde pequeño, Guty destacó por su inteligencia precoz, su disposición innata para la música y su afición a los deportes. Mientras que en la escuela obtenía diplomas por sus altas calificaciones y buena conducta, su corazón se hallaba muy cerca de la emoción deportiva. El fútbol y el béisbol formó parte del equipo de béisbol Águilas de Veracruz —con el tiempo, sus amigos recordarían lo bien que se veía con su gorra beisbolera y lo feliz que se ponía cuando anotaba un jonrón y lo festejaba silbando melodías que nadie había escuchado nunca. En fin, la vida fue generosa con este hombre de inspiración profunda y constante. Pago lo que debo y una anécdota de Guty Cárdenas que lo pinta de cuerpo entero. En Campeche, a la salida de una presentación, un chiclero se acerca y le regala su mercancía; pero muestra tal arrobamiento que Guty se sorprende y le pregunta a qué se debe su expresión. “Porque nunca había oído nada como su música. Usted es un dios”, le responde, y el músico se conmueve y complace al humilde chiclero en su más grande ambición: llevarle serenata a su novia. Aquella chica tuvo esa noche, a su ventana, al más celebrado compositor de México en ese momento, Guty Cárdenas, cantándole sus propias canciones. El trío se emociona y canta una vez más “Nunca”, esta vez por cuenta suya.
Síntesis de un texto del maestro Rubalcaba.


No se puede escuchar Rubén. Buscaré en Youtube. Que descanses.
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Escuche tres uno de jose josé. Se ve mal pero se escucha. El otro con soprano y baritono .
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No lo conocía. Gracias por contarnos su vida y traernos sus canciones. El primero es el único que no he podido ver ni escuchar. Los demás, sí. Me encanta. Gracias.
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Leo apenas tu comentario. Ayer estuve en un velatorio y estaba limitado, el móvil no lo manejo como ustedes, se me dificulta. Este gran artista es punta de lanza a lo que se le hado a llamar la trova yucateca, me detendré más en el estado de Yucatán, la primera canción de aya fue peregrina y la historia de amor. Este autor tuvo otros exitos, granito de sal que tb es hermosa. A veces es imposible poner tanto, aunque el lectoveedor escogerá lo que le agrade. El link ue no quiso funcionar eran los atractivos de esta tierra del cenote. Buena tarde para ti querida amiga.
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Gracias Rubén, y siento que estuvieras de velatorio. Pero así somos, un día aquí y otro allá no se sabe dónde. Me encanta conocer la música que pones en tu blog. Gracias.
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