Un patio lleno de árboles, al fondo dos hermanos de 9 y 10 años que juegan. ambos aburridos.
-¿Que te parece si apostamos a ver quien orina más lejos? -dice la niña.
-Y que apostamos?
-Mi muñeca contra tus canicas?
-y para que diablos me sirve tu muñeca, quieres que se rían mis amigos de que tengo una muñeca. No, ya viene el domingo, que es cuando papá nos da un dinerito. eso es mejor. Apostemos eso.
-!Sale!
Que hermana tan mensa, con lo que gane alcanzará para comprar el álbum y me sobrará feria para comprar figuritas y empezar a llenarlo.
La niña sonreía!
Consiguieron una vara para medir, y ver quien ganaba.
Empiezo yo dijo la niña.
Se acostó, se quitó la pantaleta y sacando fuerzas empezó. El hermano midió rayando la vara.
Voy yo, dijo el niño.
Se bajó el ziper, se sacó su gusanito, metió las nalgas, con las manos se agarro el miembro, cuando un trancaso con la vara golpeo sus manos, y la voz fuerte de la niña que le decía. Yo no meti las manos¡ ¿No sea tramposo!

niña