Una fría neblina entraba por la boca de la ría subiendo al monte. La claridad bañaba el camino verde y húmedo. Mi corazón, acelerado, había comenzado a arrepentirse. ¿Cuánto falta?, pregunté inquieta. No obtuve respuesta. El monte, con sus sonidos de amanecer, inunda mis oídos. Me siento fatigada. Un mareo leve lo mezcla todo, el […]

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