Sacudiendo la vivienda,
tropiezo con un detalle.
los recuerdos escapan;
vuelan como palomas.
que nunca van a ninguna parte,
dan vueltas y vueltas;
después vuelven al refugio.
¡Nunca duermen!
Siempre alertas para incitar lo que se fue.
He movido la cabeza
Y digo ¡basta!
¿Cuando llegará el desapego?,
Por la tarde salgo
miro el horizonte, el mar, el ocaso;
no percibo luna diferente,
ni astro que sirva de señal.
¡Dios! el barco que espero
tarda demasiado.
El mar rumia
cuando azota la roca,
si quitara el mar y la roca
la seguiría oyendo dentro de mí.
El barco tarda,
y el desapego no llega.

bahia.impresionismo italiano