Se dio cuenta, un paraguas abierto la cubría, La lluvia había llegado sin anuncio previo. Vio a la persona que la resguardó-— no se moleste— no es molestia, ella intentó salirse del área del paraguas,  Él volvió a decir:
— Así me enseñaron a ser. No desconfié.
Ella sonrió y aceptó contrariada. Dio las gracias tímidamente
— Me llamo Roberto, para servirle
— Soy Estela. Estela Romero
— ¿Espera el transporte, al parque América?
— Si.
— Está tardando mucho.
— Si.
— Por allá trabaja?
— Si.
— Se me hace que la invito a tomar un café
— Y ¿qué le hace pensar eso?
— Que a todo dice sí.
Ella intentó salirse del paraguas a pesar de que la lluvia arreciaba
— por favor es un broma, no se moleste , no quise ….
Ella con seriedad le respondió:
— ¡No me gustan mucho las bromas!, así que… ahora invíteme.

paraguas