SOLEDAD ANDENSOLEDAD ANDEN

Hoy vino a verme. La abrace con íntima calidez. Dijo que se encontraba bien, con intenso trabajo. Entendí entonces que no nos veríamos por mucho tiempo y volví a abrazarla para desearle fortuna. Nadie se dijo adiós. Se fue. La vi caminar bajo el sol sin su sombra.