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Segunda vuelta
Una multitud se acercó a él. Soy Cristo -les dijo. La población se quedó en silencio. Alguno tuvo el deseo de inclinarse; una voz se abrió el paso y gritó: ¡impostor!¡impostor! otras siguieron y quedó masacrado con piedras en la boca.
Realmente genial. Enhorabuena Rubén me ha gustado mucho.
Un abrazo.
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Gracias amigo de años, siempre amigos, abrazo.
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Jajaja pobre, será que lo seguirnos crucificado?
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Asi ses querida amiga. mo aprendemos.
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😊
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