Una lengua inflamada

mujer con teleHay cosas para sopesar y nutrirse. Es un tormento ser capturado por la lengua de un monstruo. No lucharía contra él, lo escucharía pidiéndole que aplaque sus manías verbales. No puedo ni debo quitarle el teléfono. Quizá le regale un pincel y la paleta de colores. Mientras habla me instalo en la montaña que amplía la respiración del alpinista. Camino por la ladera, colmada de árboles callosos, o me voy por el campo de campanas que las mujeres del pueblo fertilizan.

” Aun estás allí” -me dice- Y sigue relatando, las aventuras del portero, con la vecina del diez. y la mujer que llega a las doce y en carros diferentes,

El viento despeina y embellece a una mujer que me piensa.

4 Comentarios

  1. Muy sugerente.
    Me gustó mucho esta frase «El viento despeina y embellece a una mujer que me piensa»

    Un abrazo, Rubén!

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  2. Avatar de meatovmearov meatovmearov dice:

    Ruben, es un relato ingrato. Pero compensas al final. Feliz noche.

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  3. Avatar de Stella Stella dice:

    La poesía,de este relato, es lo que queda para salvarnos.
    Creo en la mujer que te piensa. Cómo no hacerlo.
    Abrazos mi querido doctor.

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    1. gracias Stella, alguna vez has platicado con una ametralladora de palabras y muchas balas son chismes?

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