Un día me invitaste a tu casa. Me instalé en tu hogar. Nos hicimos reales, caminamos por las calles, fuimos a fiestas. Por las noches, alargábamos el tiempo. En las mañanas, cuando ellos dormían, hacíamos el desayuno, como dos conocidos de años. Una noche, nos acostamos y la vida nos hizo vivir lo que nunca sucedió en los sueños.

La vida se impone con su realidad, la imaginación es importante pero no sustituye las caricias directas. Un abrazo y dulces sueños Rubén.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Hermoso por la sencillez del texto y por lo profundo del contenido. Grande abrazo, Rubén. Una buena lectura, sin duda.
Me gustaLe gusta a 1 persona
gracias Ernesto, siempre es una alegría recibir tus comentarios. Un abrazo grande
Me gustaLe gusta a 1 persona
Sin embargo querida amiga , gracias a la imaginación fue un paso previo para disfrutar de la realidad. Aquí la intuición de la mujer y la sinceridad del hombre jugaron las cartas. Abrazos y rosas querida amiga. Cuídate y que la noche te de descanso.
Me gustaMe gusta
Los pensamientos y deseos a veces caminan paralelos a la vida, la belleza y felicidad .Feliz tarde . Abrazos Elssa Ana
Me gustaMe gusta