mujer mariposaLlegaste como aguacero en un día soleado. De las hierbas silvestres del páramo volaron mariposas, la tierra dura se ablandó y brincaron los sapos enlodados de tiempo.
Te fuiste.
Dentro de mí quedó un vientecillo renuente, aire fresco que desconoce el horario y que en días pluviosos ofrece en fila mariposas en pasarela.