paisajes,muellePuedo escribir. Pelo caoba que fulge, tobogán de mi nariz tu cuello, tus senos montañas sagradas. Tu oasis la coma de tu ombligo, la rosa de tu cima, y nado como sol sobre la caída de tus muslos. Mi piel canta y recuerda el solo de trompeta de Armstrong, Miramos el cielo, el muelle y pasan los barcos que no van a ninguna parte. La alborada nos sorprende y Gershwin baila su foxtrot en nuestro abdomen. Las calles de Paris, tan cerca tan lejos y tan íntimas.