niña mirando-ventanaSe fue la lluvia. La hoja se mueve en la copa del naranjo. Los azahares del limón se macularon de un amarillo pálido. La perra duerme enroscada y, a veces, saca su ojo y mueve la oreja. Miro el cielo con pedazos claros; en otros parece una pantalla de televisión gris. Este lunes, como todos los lunes, las gallinas no ponen, el obrero salió en la madrugada a trabajar en la compañía que jode al subsuelo. El faro no pestañea, y el fuego del quemador es apenas una luz que dormirá con la luz de un sol precario. La florecita ya se despertó y me ha mandado su promesa. Camino silbando y saludo a los vecinos.