Hoy, los pelos de la nariz han crecido. He conseguido un espejo con aumento y una pinza. A ver, allá­ está uno. Trataré de apresarlo, no logro, ¡buf!f al fin; ¡tardé una eternidad! Parece que fue ayer cuando mi amante me decí­a, acuéstese, que yo lo depilaré. Uno tras otro los sacaba y cada vez que gritaba, ella corrí­a sus dedos por mi mejilla y frotaba su nariz contra la mía. Eres chillón,  y me besaba..