amantesHay días que pasan,
y, sin que lo imagines, te vuelven a sacudir.
Son días periféricos
que acechan en el camino.
Me desconcierto,
y turbado trato de pasar con indiferencia,
es tarde, y me asaltan,
La mata de tu cabello
desfallecía bajo la nuca,
y tu frente rubeliforme
esparcía teas en la cama.
Mis labios te mordían.
y cuando el sudor nos convertía en peces,
abrevaba el furor de tu pozo.
Éramos,
gacela y felino,
felina y gacelo.
El día se ha ido.
Sólo está el almizcle
de tus manos
cuando recorrieron mi nuca
y el cinturón de la espalda.
A tientas,
los besos
son pasos que se alejan
dejando los hilachos del adiós.