El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios
Te comparo con Esteban. Es un señor que deja saber de alguna manera que le gusto. Si te hubiese conocido y tratado como a él, todo sería distinto.
Tumbado en la hamaca, meditaba. Casi identificaba al Ser cuando lo arrasó un sueño voraz y profundo. Masticó un chicle imaginario y roncó. Tuvo la seguridad de que al despertar tendría la respuesta a la duda del hombre. La voz lejana fue acercándose, y tras el primer garrotazo siguieron los demás. La voz se hizo demandante: “¡Levántate huevón, bueno para nada, deja de soñar y ayuda, no ves que la casa se cae”!