El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios
Un día me invitaste a tu casa. Después del viaje, me instalé en tu hogar. Nos hicimos reales, caminamos por las calles, fuimos a fiestas. Por las noches, alargábamos el tiempo. En las mañanas, cuando ellos dormían, hacíamos el desayuno, como dos conocidos de años. Una noche, nos acostamos y la vida nos hizo vivir lo que nunca sucedió en los sueños.
Bello relato.
Me gusto mucho.
Un besote.
Me gustaMe gusta
Gracias por comentarme, amigaa Rotze… un abrazo y muchos besos
Me gustaMe gusta
O como se conquista el amor con pasos precisos y preciosos.
Un Abrazo 🙂 .
Me gustaMe gusta
La vida es una caja de sorpresas… un abrazo y gracias por llegar
Me gustaMe gusta
Gracias a la vida, que les dio tanto o más que en los sueños.
Un abrazo
Me gustaMe gusta
Hola Mechita, regreso de ver a mi mamá que se llama como tú. Gracias por llegar y dejarme tu amable comentario. Un beso
Me gustaMe gusta
Precioso!!
Me gustaMe gusta
Gracias por dejarme tu comentario, celebro que te haya gustado. un abrazo
Me gustaMe gusta
Vivir la vida en vez de soñarla, así debería de ser aunque a veces resulte tentador evadirse. Me ha gustado mucho, rub.
Abrazos
Me gustaMe gusta
Eso te lo da la vida… alla tú, si lo dejas pasar…gracias por llegar
Me gustaMe gusta
La cotidianidad no tiene porqué ser una rutina, cierto?
cuando uno se cae, el otro puede ayudar, mas no sacarlo por completo.
Ah, las parejas.
Bello escrito, aunque no hace falta mencionarlo.
Me gustaMe gusta
Gracias amiga por llegar a visitrme,lindo comentariio me haces… de acuerdo contigo un abrazo Rub
Me gustaMe gusta
Abrazo de retorno, y saludos afectuosos.
Me gustaMe gusta