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El velo lo traía sujeto al cuello, empapado de sudor. Le pregunté por qué no se lo quitaba. “Es una manda que tengo que cumplir”. Pidió una escalera para limpiar los vidrios de la ventana y atisbé, sin que lo notara, la lozanía de su piel almendrada. Al terminar sus quehaceres, quedaba en la vivienda un discreto aroma a lavanda y un orden femenino.
Pobre mujer. Esperaba un final romántico, tipo de que se casó con ella, pero no está mal así. Un beso.
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Susana buena amiga , muchas gracis por encontrarte. Es un final, donde cada lector se lo puede dar, aunque se da, que las soledades se juntan… un beso Rub
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…o cuando dos soledades se encuentran! Me gustan los finales abiertos, por mi parte auguro un final feliz: el jardín se llena de flores, ella sonrie delante del deseo del hombre. que si no me equivoco, siempre estuvo presente! Las mujeres que lo enseñan todo deberían de aprender el misterio que desprende lo escondido… aunque no tanto! Muy sugerente, querido rub, expresas muy bien el deseo masculino.
Un abrazo,
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Hola Francesita Hermosa. Si algo me llena el ojo es tu capacidad de ver otras cosas en el cuerpo del cuento..Por supuesto que el final tiene todos los detalles para ser feliz.Pero en tu comentario te das el permiso de dar uno que otro tip para aquellas mujeres que enseñan de más. Es cierto describo el deseo del varon, pero también su inmensa soledad, en ella tamién se ha operado un cambio y es en la mirada. de chispa paso a ser cocoroca, un modismo sudaméricano que me gustó… Un beso rub
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Un cuento con mucha picardía. Un final abierto. Aunque el solitario hombre no le hubiera comprado absolutamente nada para su lucimiento, sabía perfectamente lo que se guardaba debajo del hábito.
El título redondea el cuento. Rub, sabes muy bien describir el deseo, de las dos partes.
A ella la está enamorando la galantería. No hay nada gratuito en una cena.!!
Muy disfrutable.
Un abrazo.
Hasta pronto.
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Es un cuento donde las soledades son evidentes, pero la vida da oportunidades. En ella la trsiteza la camuflea de hábito, es como asirse también a una esperanza, En él se aviva el deseo de quitarle los trapos, en ese juego la mirada antes esquiva cambia de intensidad. Gracias bella y estimada Stella por llegar a ver a tu amigo… te dejo un beso grandote Rub
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Hola bella Almalen… Gracias por estar siempre presente y encontrarte en los descansos de mi camino un beso Rub
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Bella y amable Almalen, siempre me encuentras y me siento feliz de que lo hagas gracias por estar un beso Rub
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Querido Rubén, yo he encontrado en tu relato, ecos del Pigmalión de Bernard Shaw.
Un deseo del hombre por hacer surgir a la mujer, por poder moldearla, en definitiva crearla.
Tú protagonista, la intuye, la recrea en su mente y consigue devolverla a la vida.
Son dos solitarios, que ya nunca volverán a estarlo.
Un fuerte abrazo
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Mechita que excelente interpretación le has dado al cuento. La mujer esconde su trsiteza, para no ser descubierta recurre al velo, a lo grotesco. Él sabe que dentro hay un ser y lo que hace es regresarla a la vida… Me ha encantado Gracias por encontrarte en la vera… un beso y un gran abrazo Rub
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Un hombre se ponía de mal humor… había una mujer que se guardaba, que cumplía una «manda»…
Aprecio ese sentido visual propio del hombre que se refleja en este relato, y me pareció divertido ese tono juguetón, «vamos a jugar a que eres como quiero», y que ambos lo hagan aunque en el fondo sepan que es solo están jugando…, o quizás no…
Me encantan tus relatos…, un beso.
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Gracias Fñori por haber llegado, te doy un abrazo de bienvenida por el comentario que me hiciste… Gracias por querer a tu amigo…. un be3so rub
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Up, me salio el comentario arriba? bueno, allí está. Un beso.
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Muy bueno. Me gustan los finales abiertos. Creo que todo terminará muy bien entre esas dos almas solitarias.
Saludos.
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Hola Mr Poe es una fiesta teenerlo en esta, su casa. Muchas gracias por comentar un abrazo Rub
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Una sonrisa cocoroca es la que provoca el cuento. Es tan bonito y sencillo. Me encanta que sea él quien la lleve a dar el paso que ella no se atreve a dar. La coqueteria siempre es un juego feliz y hermoso.
Un abrazo cocoroco (no sé qué significa, pero me suena rico)
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Mi bella y estimada amiga Ana, Me alegra que llegues a leerme y que encuentres en mis historias interés. Uf de la coquetería podemos hacer una novela. Gracias por llegar un beso Rub
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Que hermosa historia Ruben! Simpatica, bien dicha y con ese gustito a picardia, a esperanza, a nuevo intento..vamos que la vida siempre nos da otra oportunidad, no es cierto? Muchos abrazos amigo. Y buen finde.
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Mariiiiiiiiiiiiii linda me ha gustado lo que dices, Oye he ido a tu blog, pero a veces no me deja poner comentarios… un beso Rub
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Ah si la mujer dejara que el hombre la formara, otro asunto sería decía el abuelo Chemo. un final abierto que deja espacio para que uno lo termine,. Mejor. Un abrazo
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Hola paisano, gracias por venir a verme. Buena sugerencia del abuelo Chemo un abrazo
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Me habría gustado saber por que esa manda, pobre mujer que suplicio. Un saludo
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La manda fue por que la dejo su marido….Gracias conchita por llegar y leer un beso Rub
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Sorpresas de la vida…, un final para imaginar, me gusta leerte pues tienes la posibilidad de jugar con las palabras de una forma diferente a otros escritores, te distingues amigo¡
Un abrazo
C.
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Ufff mi buen Carlos gracias por emocionarme seguimos trabajando un abrazo Rub
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