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Los sacerdotes poco iban a las rancherías y la gente apurada por la fé y las epidemias navegaban rio abajo y bautizaban en la playa. El mar no tiene palabra de honor y algunas veces, en la bocana del rió las olas encrespadas volteaban lanchas y la fiesta se convertía en tragedia. Mamá Meche va hasta su tiempo de niña y sigue platicando:donde quiera que ponías los ojos había vida, en el cielo: garzas, pelícanos, gaviotas, y muchas aves en el monte rompían el ruido de las chachalacas*, pero lo que más asombraba era el mar con su rugido y cómo después de cada ola, dejaba peces, jaibas y pulpos pequeños que reptando buscaban volver. Le digo: entre sueños, mamá, veo la casa donde
La anemia del río. Hoy precisamente le pregunté yo al mismo río, al que se pasa por aquí, al que corre por allá, desciende y trota por los altos, a todos los ríos que andan entre sotos de caña, de atardeceres y encanto ¿de quién váis enamorado sin cesar vuestro paso ni un momento? Del agua que escaseamos -me dijo apenado el río.
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Nada mas cierto amigo blao, nada mas cierto, creame los mosquitos les daría verguenza, de la manera en nosotros chupamos a la madre tierra y por ende a los ríos… Gracias por comentar Rub
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Qué ternura destila este cuento! Un gran homenaje a las madres… y abuelas. Precioso de verdad!
Un abrazo,
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Es pequeño tu comentario pero define la esencia del cuento. Darle el lugar a la mujer, sin ella creeme, no estaríamos educados. Gracias por venir Bella Ann y te dejo un abrazo y un beso Rub
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No diré que lei, viví cada escena, me sorprendió el instinto protector del gato, que susto!!!
Vi los racimos de plátanos y los gringos adueñandose de la pertenencia de los nativos, y éstos concientizados de respetar lo ajeno.
Gracias amigo por el momento.
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Celebro que le haya gustado Aurelia, sabe nuestro pueblos de la tierra se parecen mucho, pero los gatos sin duda se parecen más. Nunca obedecen, simpre hacen lo que ellos desean hacer, esto lo diferencia del perro. El gato conserva su autonomía aunque dependa del hombre. Gracias por el comentario y bello inicio de semana. Sigo tu historia… beso Rub
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Que hermoso leer estas memorias y armarse con los elementos y el sentimiento que transmites, todos los personajes y situaciones..el mar, la gata, la vibora, la abuela, el niño.El tiempo que transita a paso lento pero que no falla en su andar. Me gusta eso de ‘el mar no tiene palabra de honor’..Un abrazo querido amigo.
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Mariiiiiiiiiiiiiii holaaaaaaaaa rato de no mirarte… gracias por llegar. Siempre es una fiesta cuando dejas tu estella de amistad y de azucenas… gracias… Sabes que alli en el texto huele a poesia… gracias de nuevo un beso querida amiga y que estes bien y mas guapa Rub
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Al principio, tocayo, una escena para el Jacinto Cenobio (Jacinto Adán) del entrañable Gabino Palomares; un desarrollo con notas de crudeza y ternura entreveradas; y un final con el «sueño a flor de ojo»…
Por cierto, en mis años mozos hice algo de vagabundeo por aquellos lares, ¿de dónde mero eres tú?
Un abrazo.
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Gracias Tocayo por enterarte de la historia de mamá camila. Las de ayer, cuando el recurso natural era florido y a la visión de hoy, era un paraiso, en su tiempo era un infierno, por las pocas probabiliddes de desarrollarse como persona y sociedad. La escuela de la vida, la que te enseña valores, te hace ciudadano de pieza a cabeza… un abrazo Rub
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Que bella semblanza haces de esta abuela, que tenía talladas las venas en los brazos. La veo a traves de tus palabras. Un abrazo Rub.
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Ana una alegria verte llegar. Me emociona que hayas visulaizado a mamá camila por fuera y también por dentro. Gracias por venir… un abrazo y un beso Rub
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excelente prosa, nos hace viajar por los tiempos/niños…
abrazobeso de luz desde Chile, Ro
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Rocio me he quedado con la alegría. Saber que has venido a visitarme emociona, tan lejos. Gracias. Un abrazo Rub
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Sabes Rub, que en mi país el segundo domingo de mayo es el día de la madre. Así que voy a copiar tu cuento y pienso mandárselo a todas mis conocidas que son mamá, porque tu cuento es un homenaje a la madre, a la abuela, al sacrificio de la mujer para sacar adelante, con sus medios a la familia.
Gracias por valorarnos, y en los brazos fuertes de esa abuela Camila, se acunó este hermoso verso tuyo, que trasmite una infinita ternura.
Hasta pronto.
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Stella, por aca festejamos el dia de las madres el 10 de mayo y es digamos una fiestaa nacional que se celebra en las pequeñas comunidades con la intensidad de ser uno de los dias más extraordinarios del año. Lo que haras, será un honor para mí. Gracias por lo que me dices y la verdad me enamora… Beso Rub
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excelente relato de mamá Camila, muy a tiempo para este dia de las madres. Lo que describes sucede hoy en día en todas las comunidades de nuestro sufrido país. Ya nada es como antes. saludos
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Gracias por haber leido mi texto M carver… Siempre es una satisfacción encontrar tu comentario. Un abrazo Rub
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Siempre tus letras muestran con realidad y ternura, cosas de la vida…, un homenaje para las madres y abuelas¡ Muy bueno amigo¡
Un abrazo
C.
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Gracias Carlos, siempre es una alegia saber que llegaste Rub
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Me gustó tu cuento. No hay nada como una madre o una abuela. Las mejores sin duda. un saludo
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Se juntan el el cuento dos generaciones. Dos mujeres que por los hechos hablan. Grcias querida amiga , me agrada encontrarte Rub
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Lindo relato Rub, le he disfrutado.
Abrazo 🙂
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Gracias bella Erika…. un abrazo y un beso Rub
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Reblogueó esto en Site Title.
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