Mi soledad
pesa más que el mar.
y el recuerdo tuyo en vez de ofrecerme flores
me asfixiaba.
Me rebelé.
Suspiré hondo
y me acerqué al bullicio de una estación
compré boleto a cualquier parte y abordé.
Mi amnesia sería entonces mi escudo.
Sepultado el recuerdo
esperaría en silencio el prurito de mi cicatriz.