Todo tiene memoria;
un árbol,
una bacteria,
o la luna que bosteza en tu nuca.

Tengo ansias de poseer una buena memoria,
brillante como set de fotografía.
Alegre como pista de circo.
Una memoria que salte en un triple mortal
Y logre que la compañera diga:
¿Cómo es posible que recuerde el día que me dio el primer beso?

La verdad es que tengo memoria de espuma.
Mis hechos son terrones de sal que la humedad disuelve.
Y tal vez por eso y algo más; amo la palabra.