Costumbres raras de Daniel frini — ¡Ahí viene otra vez! ¡Escóndanse! — dijo el sapo más viejo — ¡Te llena la jeta de saliva! — acotó un sapito — ¡Repugnante! —sentenció el sapo educado La princesa, etérea y radiante, iniciaba su ronda habitual de besos. Tu voto:Comparte esto: Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Me gusta Cargando...