Lo prohibido

 

 

que-descubrio-el-dueno-de-un-motel-que-espio-a-sus-clientes-durante-30-anos

Cada beso era para nosotros el último. Disfrutábamos. Recogíamos las prendas tiradas sobre la pelusa de la alfombra del motel. Vestido, recomponiendo la corbata y tomando tus hombros,  y con voz fatigada decía: «esto ya no sucederá», al mismo tiempo que te ofrecía un beso tierno en la redondez de tu pómulo; era uno, dos, pero bastaba para encendernos y terminábamos con las ropas desperdigadas. ¡Todo se resolvió por fin! Fue el día que decapitamos el arrepentimiento.

Una consulta diferente

mujer ancianaEl camino es monótono, crecen yuyos que duermen. En aquella encrucijada vive la anciana. La recuerdo con su mechón de pelos en la mejilla. La luz de la luna alumbra un árbol deshojado, un pájaro de ojos brillantes, canta:

¡Chipiripi! ¡Chipiripi!

En la madrugada, la vieja cubre mi cuerpo con hojas y raíces y el humo de aromas adormece. Cuando despierto mi cara tiene pellejos y en la mejilla nacieron hirsutos vellos. Ella me toma de la mano y juntos caminamos. El sol es intenso, pero mi alma está tan fresca como la menta.

Poción

estudioPrepara un té.
Jengibre y mate
y tómalo.
Esta es la base:
añade imaginación
y abre tu alma.

Depresión

 

 

 

depresionGirl_Reading_by_Jean-Baptiste-Camille_Corot_c1868La La encontraron muerta. Bajo de ella; un charco de lágrimas. El médico forense anotó: deshidratación severa por tristeza esencial.

El médico

 

 

medico

fue autopsiado el médico anciano, salieron del corazón parvadas de secretos; unos volaron, otros reptaron hasta diluirse en las aguas del inframundo.

El gusano

 

 

 

orugaEl gusano abrió los ojos. Frente a él había una rosa, rodeada de brillantes hojas. Se arrastró y mirándola le dijo:

—Mamá.

La rosa no encontraba cómo decirle que ella no era su mamá.

El gusano la abrazó por todo el radio, qué linda eres. ¿Así seré de grande como tú?

tímida contestaba, «sí, serás como yo».

El tiempo pasó y la rosa iba deslustrándose, el gusano alimentaba de sus hojas. Luego de sus retoños. Mientras más la destruía, ella más apreciaba al hambriento gusano. Poco antes de caer, la rosa vio con tristeza que su hijo colgaba de una de sus ramas. Para esos días, Ella le llamaba tiernamente “hijo mío”.

—¡Estás enfermo!

Mortificada por no poder ayudarlo. A la mañana siguiente, la rosa escuchó la voz de él. “mamacita, mamacita, te quiero mucho”, abrió los ojos con esfuerzo. Encontró un ser alado, que batía sus alas de colores, dando un instante de arcoíris a pétalos que caían uno tras otro.

—¡Mamá, mamá…!

Ella sonreía satisfecha.

Despedida negra

pareja.
—¿Qué se puede hacer en 10 minutos, — preguntó a su examante
—Esto, dijo ella.
Abrió la blusa y dejo al aire sus pechos canela.
—¿Entonces serán sólo diez minutos…? Dando una entonación burlona.
Se acercó. Besó el sendero de sus montículos y la boca mordisqueo los pezones. Cuando la respiración se transformaba  en silbidos y la erección corría hacía el orgasmo, sintió el piquete de una aguja que penetraba su cuello y traspasaba la médula.
—¡ Esto es lo que se puede hacer!—exclamó ella, poco antes de que él dejase de escuchar.
Se retiró reacomodando su ropa. Miró por última vez el hilo bermellón que salía de la nuca y al mismo tiempo sintió derramarse otro flujo entre las piernas; pero éste provenía de una matriz insatisfecha.

senryu canasta

canasta.1

Llego la tarde

Con canastas de viento.

Luego se fue.

 

sueños reales

tender-la-cama
—Por favor llévame a tu departamento.
Al despertar vio las sábanas revueltas, colillas, vasos y el recuerdo de una boca en su piel. Encaminó hacia el baño; el vapor apocaba la superficie del espejo, supuso que ella estaría en la tina. Corrió las cortinas con suavidad; no había nadie. Movió la cabeza y murmuró «Malditos sueños, cada vez son más reales».

el albañil

albañi.descargaSubía con la lata de cemento al hombro, el sudor irritaba la visión. Depositó la mezcla y resolló. Había una enramada de hojas violetas brotando del cielo. Bajó para volver a llenar el recipiente de mezcla y subir: “Lo veré cargado de colores y con nubes retozando entre azucenas”. Pidió la botella a un compañero para deslizar cinco tragos de caña. Sabía que eso le garantizaría el color del cielo. De nuevo hacia arriba, pujando con la carga. Sólo faltaba la mitad de la loza.

La tarde hay-ku

rio.monetCae la tarde.
En las aguas del río
croan las ranas.

filósofo frustrado

imagesCasi identificaba al Ser cuando lo arrasó un sueño profundo.Roncó. Tuvo certeza que al despertar tendría la respuesta a la duda del hombre. La madre fue acercándose a la hamaca; tras el primer garrotazo siguieron los demás. “¡Levántate huevón, bueno para nada, deja de soñar y ayuda, no ves que la casa es un muladar”!

Eres palabra

maderaEres palabra. Agua que al caminar desprendes olor y murmullo. Melodía de silencio que duerme a mi lado. Hoja que cobija, y cueva que complace. Te siento más que el recuerdo: viva, fresca, constante. Aromática como una tabla desnuda.

 

 

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Renoir Auguste

Se ofrece recompensa a mujer hermosa, febril, sin inhibiciones que excite a marido en receso sexual…con la advertencia de que en el momento que se produzca el efecto, le tape los ojos y me deje su lugar. Puede quedarse si desea.

Tanka de lo basto

inmensidad

Basto y profundo
como el horizonte:
inmensidad.
Nada me pertenece:
ni el todo, ni la nada.