La tarde fría. Sobre la ventana, el vaho exhalado se anuba. Dibujo con la uña la curva de tu paso… el vaivén de tu cabello. Aclaro mi voz y canto la canción del viajero: … A mi regreso… solo la sombra me esperaba. Te llamo y te llamo…Afuera me contesta el viento silbando y haciendo caer las flores del limonero. Arrecía la lluvia.

