Olvido por Rubén García García

Sendero

En la mañana fría los internados del hospital de psiquiatría van en fila hacia las regaderas, el agua hace que sus cuerpos tiriten. Castañeando los dientes esperan a la asistente, que tarda con las toallas. Torpes y temblando sin contenerse cogen la bata raída y regresan a sus camas.

Para ella, la más vieja, nada ha cambiado.

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