Poesía de Rubén García García

Sendero

Me hablas al oído.

Tu voz me guía al enredo,

tus susurros son aves entre la neblina.

Cuando hablas así,

escucho el reverbero de tu boca que me pide.

No me cuchichees al oído

porque respondo a tu silbido,

y después no sé qué me da

por despintar la mora de tus labios.

Deja un comentario