El mutante de Rubén García García

Sendero

Bajo el tejado, las palomas esperan a la mujer que canturrea y dará semillas a los cotorros de cabeza azul. Las perras dormitan cerca y son indiferentes al robo de girasol que hacen los pichones. Saben las perras que su alimento no será tocado. Un día, las granujas lo intentaron y pagaron cara su osadía. Hay en el patio un perico verde, pequeño y desazulado , que alimentan con maní. Sale y entra de su jaula, como “Juan va por su casa”. Las palomas tampoco se meten con él y si lo intentan eriza sus plumas, gruñe y ladra como el feroz Pitbull del vecino y ellas vuelan asustadas y el perico se carcajea.

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