Sendero
¡Se viene el agua!, se viene el agua. ¡metan la ropa!, ¡metan la ropa! Llegó la lluvia con sus gotas gordas. No dio tiempo de nada y las señoras están encabronadas. En el campo, el maíz bailó de gusto al son de la brisa. Por la mañana los chamacos se harán los desaparecidos, pero se les puede ver brincando en los charcos para joder a los gusarapos.
En el patio la abuela espanta a las palomas que se cagan por donde quiera y roban el girasol de los cotorros.

