El regalo de Rubén García García

Sendero

El padre se percató que su hija adolescente lo vio cuando retiraba el brazo de la cintura de aquella mujer. Lo pensó mucho antes de decirle a su madre, pero se detuvo. En la cena, el padre sacó de su portafolio un presente para su hija. Eras un móvil de última generación.

—No se lo merece, —exclamó la madre—, sus calificaciones dejan mucho que desear.

—Es para que se aplique más. —dijo el padre.

Mientras acariciaba el equipo pensaba que el silencio era la mejor decisión. Nada agradable sería escuchar reclamos y gritos de sus padres, que la desconcentrarían del estudio. Los exámenes estaban a la vuelta de la esquina.

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