Las Chachalacas de Rubén García García

Sendero

Allá, entre los aguáchales, rompían el rumor del río las chachalacas y si cruzabas, del otro lado estaba el mar y al final de cada ola dejaba en la arena: peces, jaibas, pulpos. Mamá veo la casa de mi abuela. Blanca por dentro, blanca por fuera con olor a barro fresco con que se boleaba el piso. La sombra fresca de los caimitos y las parvadas de los cotorros. Mamá, mamá, no te vayas mamá. Se fue el rumor, el viento y también mamá. Muy lejos, en mi cabeza, el griterío de las Chachalacas.

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