Cielo nublado de Rubén García García

sendero

¡Te desperté!, tu cuerpo se tensa y se estira al escuchar el taconeo de mis pasos. Por un instante tus ojos se abren, pero vuelves al sueño. Pasaron los días en que comíamos ciruelas del mismo plato. Este ahora es de humo. Estamos, mas no nos vemos y es como si no estuviéramos. ¿quién ha cavado en nuestros cuerpos que solamente nos ha dejado soledad. El hijo que un día deseamos, quizá leyó que era mejor convertirse en una estrella fugaz.

Pintura de Vicente Romero

Deja un comentario