Sendero
Para los nacidos en capricornio se les advierte que la literatura es un espejismo. Los oasis son ilusión. Algunos, que son los menos, toman su reserva de agua y se adentran. Se topan con caravanas y eso les da ánimos para seguir en la búsqueda. Sucede, hay que consignarlo, que si miran a un niño vestido de príncipe platicando con un señor que repara una avioneta se dicen “estoy en el camino”. Entusiasmado sigue, sigue y sigue, hasta que se hace punto. Solo uno que otro se transformará en cocuyo, que en la oscuridad dará un chisguete intermitente de verde luz.

