Lejanía relativa de Rubén García García

Sendero

Era una tía lejana, porque radicaba en el extranjero, y también era de tercer grado. Viuda regresó al pueblo. Me tomó como su secretario. Esa vez le preparé su baño y poco después me llamó enérgica, pensé para mis adentros «¿Qué habré hecho mal?»

Sigue siendo mí tía lejana, pero esta tarde en la tina, acortamos distancias.

Deja un comentario