sendero
Los hermanos salen de la casa con cara de pocos amigos. Todos se creen con derechos de poseer la propiedad. Algunos ya tienen su vivienda, otros viven en lugares lejanos. Alguno de ellos puso candado a la mansión y ha dejado dentro las acuarelas pintadas por el finado, en el cajón algunos sonetos de una mujer que amó a destiempo y la foto de un perro que nunca le pidió nada…
