Sendero
Rubén García García
Me quedé indefenso, turbado, al ver su sonrisa fresca. No me contuve y le grité—espera— Fue un grito mudo y ella se perdió entre las voces del viejo muro y el aleteo de las palomas en el campanario.
El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios
Sendero
Rubén García García
Me quedé indefenso, turbado, al ver su sonrisa fresca. No me contuve y le grité—espera— Fue un grito mudo y ella se perdió entre las voces del viejo muro y el aleteo de las palomas en el campanario.