Aún escucho tu voz cotidiana platicando con el viento. Con el rabillo del ojo te observo con tus quehaceres. Miras a través de la ventana y mueves la cabeza, seguro viste los fantasmas que van y vienen. Atizas el fogón: las chispas brincan como grillos espantados. Pruebas de la cazuela, y le das el visto bueno a los huevos revueltos con ajo, cilantro y ají. Afuera está la tina con agua que recién llené. Es agua de pozo, fresca y dulce. Salgo al patio y quedo me acerco. ¡Ah la luna que acude a su cita de fotografía, es una quinceañera que nunca cumple años!
Despues de la media noche, los fantasmas, el hambre y la luna se han ido, sólo son recuerdo, mientras en mi oído esucho el alboroto de tus suspiros entrecortados.

Rui de paula oleo. Texto RGG
