Con ojos abultados
te busqué en los tallos,
en los trapos, la hierba;
por debajo de las calles,
en subterráneas esquinas;
entre la tarde de los puentes,
en otro tiempo.
en tierra de lágrimas,
cercado de flores
aluzadas de noche
con bostezos de viento.
Sentí el roer bajo la tierra
con tu quejido de jarro fisurado.
.

