Leyenda griega

leyenda Griegas dice que las rémoras eran capaces de detener a los barcos.

barcos

Había una rémora fina y esbelta; que no seguía a los tiburones; danzaba sobre la espuma y reventaba con sus piruetas el azul plomo de las olas. Después de las acrobacias la flota de barcos aplaudía haciendo tronar sus cañones.

Ella con humildad doblaba la cabeza.

Pacto

Sivell, Robert, 1888-1958; The Cello Player

Falta tu abrazo;

pulpejos pendulares surcando sienes.

Beso burbuja, un plop en mi oído.

Respira mi cansancio,

siento tu viento fresco de viñedo.

Recorre con tu palma mi pelo entre cano de mar y barco.

Cueva sub terra de mis secretos encriptados.

Abrázame y pega tu pabellón en mi espalda,

escucharas un corazón con su lanza en ristre;

súbete, que la noche es propicia para la fuga.