sueños reales

tender-la-cama
—Por favor llévame a tu departamento.
Al despertar vio las sábanas revueltas, colillas, vasos y el recuerdo de una boca en su piel. Encaminó hacia el baño; el vapor apocaba la superficie del espejo, supuso que ella estaría en la tina. Corrió las cortinas con suavidad; no había nadie. Movió la cabeza y murmuró «Malditos sueños, cada vez son más reales».

el albañil

albañi.descargaSubía con la lata de cemento al hombro, el sudor irritaba la visión. Depositó la mezcla y resolló. Había una enramada de hojas violetas brotando del cielo. Bajó para volver a llenar el recipiente de mezcla y subir: “Lo veré cargado de colores y con nubes retozando entre azucenas”. Pidió la botella a un compañero para deslizar cinco tragos de caña. Sabía que eso le garantizaría el color del cielo. De nuevo hacia arriba, pujando con la carga. Sólo faltaba la mitad de la loza.