El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios
Tus ojos tenían instantes de barcos lejanos detenidos en el mediodía. Te dije en silencio, que los años nunca dejaron de existir. Abriste tu ventana y la luna descubrió el hemisferio de tus pechos. Esa noche, el tul de la cortina danzó al vaivén de tu pelo. Te busqué tantas veces, pero nadie dijo nada, sólo los barcos encallados pretendían la palabra, pero las olas furiosas sonantes, rumiaban.
Rubén preciosa palabras escritas con amor. Saludos.
Me gustaMe gusta
Gracias mi buen junior. abrazo grande
Me gustaLe gusta a 1 persona