Hace frío y la neblina va y viene enredándose en la cintura de los árboles, parece gato y acecha entre los zacatales. Estas tierras fueron selvas: fuera y abajo las ceibas y a sembrar pasto para el ganado; en horas de sopor, se refugia bajo la sombra de los Tamarindos. Hoy llueve menudo y helado.
Van y vienen los caminos, pero hay encrucijadas donde acampa la gente alrededor de la fogata que cruje haciendo que la olla derrame el aroma del café. Unos se dirigen hacia arriba porque la abuela agoniza, otros regresan a la ciudad buscando sustento.
Nada diferente, por estos días, la niebla de la montaña baja hacía la sabana y la gente sorbe el café para tomar fuerza y seguir hacia arriba o hacia abajo, según convenga.

Se parece a mi país. Gracias por ese relato tan bonito.
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Gracias a ti por estar presente y dejarme tus comentaros. Abrazo mi buen.
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Rosas y Claveles Rubén.
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De donde éres, este paisaje es de la sierra de papantla en Veracruz méxico
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De Centro América Rubén. Es igual al paisaje de mi pueblo, esos cerros, un relieve irregular, en la honduras todavía encontramos quebradas o fuentes de agua. Creo que existen las mismas especies.
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ya te ubique querida amiga, te dejo tus rosas y tus abrazos.
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