Una multitud observa cómo se reparte la última porción de alimento. Entre ellos hay un niño que sobresale: tiene una mirada amarga y cercana al rencor. Llegó al campamento con el deseo de mordisquear un pan y llevarle a su madre enferma otra porción. Se ha quedado sin nada; regresará sin hambre, pero con una fiera recién nacida en el alma.

Regresaste tocando un tema sumamente sensible, el amor, el hambre, y los olvidados que son muchos.
No demores tanto, se te extraña mucho.
Un abrazo perfumado con jazmines para tí….mi querido amigo.
Me gustaMe gusta
Hola Stella muchas cosas tengo que contarte
Estoy mejor de sálud sin embargo mi mexico mi ciudad esta contaminada y ha tocado a la familiá. Ya te pláticare. Gracia amiga. Rosas rojas para vos.
Me gustaMe gusta